Hay grito para todo el mundo!

La diversidad del Grito Rock se presenta cuando percibimos las innumerables posibilidades exploradas por cada productor local. De grandes eventos en plazas abiertas a festivales más pequeños con programación en casas nocturnas, el Grito Rock se configura como el mayor festival integrado del mundo y cada día sorprende con sus nuevas ediciones.

Solo en 2013 hubo festivales como el de Itacaré, en el interior de Bahía, donde el Grito fue realizado en la playa con programación de reggae. En Piracanjuba (Goiás), realizado en la plaza central de la ciudad y en Feliz Deserto (Alagoas), municipio de 12 mil habitantes, en una de las llamativas casas de shows de la ciudad con un público de cerca de 300 personas, que llenó el local.

Si el tamaño del Grito Rock impresiona es debido a su producción integrada y a la abertura de códigos, colocada desde su primera realización. Esa postura otorga autonomía para los productores y realizadores que adecuan las tecnologías para sus municipios conforme a las demandas de esos lugares, estampando la versatilidad y riqueza de la producción cultural en el país.